jueves, 27 de julio de 2017

MASTER OF NONE: El triunfo de la buena televisión

Cartel original de la serie

En el tercer capítulo de la primera temporada de MASTER OF NONE, el cuarteto de amigos liderados por Dev (Aziz Ansari) permanece sentado frente al televisor dispuesto a disfrutar de la primera temporada de SHERLOCK, la prestigiosa serie de la BBC protagonizada por Benedict Cumberbatch y Martin Freeman.
En un momento dado, uno de los miembros del grupo le confiesa al resto: «Estamos viviendo la edad de oro de la televisión».
Comparto su opinión.

MASTER OF NONE ha sido uno de mis grandes descubrimientos en cuestión de series. La descubrí por casualidad, en uno de esos días en que, para matar el aburrimiento, curioseas por la web en busca de algo interesante que echarte a la mente.
Leí un artículo, poca cosa realmente, pero lo que leí me llamó tanto la atención que me empujó a dar el siguiente paso: ver la serie.
La serie —producida por Netflix—, ha sido escrita por el propio Ansari y su amigo, el también actor y guionista, Alan Yang. Ambos actores basan muchas de las tramas desplegadas a lo largo de la serie en sus propias experiencias como hijos de inmigrantes en una norteamérica multiétnica y multicultural.
Ansari, que además de co-creador de la serie se reserva el papel protagonista, interpreta a Dev Shav, un actor de origen hindú que intenta labrarse una carrera artística en la gran selva interpretativa de Nueva York.
El grupo de amigos de Dev lo completan Arnold (Eric Wareheim), Brian (Kelvin Yu) y Denise (Lena Waithe), a los que en determinados momentos de ambas temporadas se les irán sumando algunos personajes recurrentes como Rachel (Noël Wells), una de las primeras parejas románticas de Dev, y Francesca (Alessandra Mastronardi).
A lo largo de la serie podemos ver desfilar a importantes actores de la talla de Bobby Cannavale, Angela Bassett, Claire Danes y Noah Emmerich (imperdible el capítulo protagonizado por Danes y Emmerich en el que interpretan a un matrimonio inmerso en una profunda crisis de pareja y en el que acaba involucrado el pobre Dev. Su desenlace es de lo más absurdo y cómico).

Ya desde el primer capítulo de la serie noté que había dado con algo excepcional. Y es que MASTER OF NONE es algo más que una serie cómica, es puro cine.
Para empezar, la fotografía es realmente magnífica y la forma que tienen Ansiz y Yang de tratar los distintos temas que desfilan a lo largo de las dos temporadas me recordaron en muchos momentos al mejor Woody Allen. De hecho, los temas tratados en la serie no son muy diferentes de los tratados por el célebre director neoyorquino a lo largo de su prolífica y exitosa carrera: la religión, las relaciones de pareja, la amistad, el respeto a las tradiciones, el conflicto intergeneracional, etc.
A estos temas hay que sumar otros de cosecha propia, como la cuestión racial, el trato a las minorías, el acoso laboral, la homosexualidad y la comida; sobre todo la comida
Y es que en esta serie hay toneladas de comida, ya que Dev, su protagonista, es un amante de la buena mesa. No en vano, muchas de las tramas de la serie giran en torno a la pasión gastronómica de Dev. Incluso en un capítulo en concreto de la segunda temporada no duda en mostrar su pasión por las típicas tapas españolas. ¡Bravo por Dev!

Junto a Dev (Ansari) el otro personaje que mayor fascinación ha provocado en mí ha sido Arnold, uno de sus mejores amigos, interpretado por el genial Eric Wareheim.
He de decir que no conocía a Wareheim de antes, pero su magistral interpretación de Arnold ha sido bajo mi punto de vista uno de los grandes aciertos de la serie.
Arnold es un gigantón de algo más de dos metros de altura que es todo corazón y buen rollo, un tío con una visión de la vida un tanto infantil y despreocupada, que se bebe la vida a sorbos y para el que todo es juego y diversión, y, si no es divertido, sencillamente queda descartado.
Memorables son los diálogos que mantienen Dev y Arnold a lo largo de la serie, como memorable es el apodo que Arnold utiliza para dirigirse a su pequeño amigo: «Capi».
Dev y Arnold comparten idéntica pasión por el buen comer, la diversión y la atracción por el sexo opuesto, hasta el punto de que Arnold no duda en prestarse a su amigo como «sparring sentimental» ante una inminente cita de Dev con su amiga italiana.

Arnold y Dev, una entrañable pareja de amigos

Una de las curiosidades de la serie —y que he descubierto hace bien poco gracias a una entrevista concedida por Ansari al periódico El País— es que los actores que interpretan en la serie a los padres de Dev son los auténticos padres de Ansari.
Entrañables son las escenas en las que aparece el padre de Dev a lo largo de la serie: un cirujano de origen hindú que emigró a los Estados Unidos recién licenciado en medicina. Sus chistes malos y sus constantes salidas de tono son algo realmente encantador.


La segunda temporada de MASTER OF NONE comienza donde acabó la primera: con Dev viviendo su sueño de aprender a hacer pasta en el pequeño y encantador pueblecito transalpino de Módena, al norte de Italia.
Allí conoce a Francesca, una guapa italiana de la que se enamorará perdidamente y sobre la que recaerá buena parte del peso argumental de la segunda temporada de la serie, ofreciéndonos algunos de los momentos más intensos de la serie.
El episodio de apertura de la segunda temporada está grabado en blanco y negro, en un claro homenaje al cine italiano de los cincuenta y sesenta.
En este sentido hay que apuntar que las referencias al cine a lo largo de la serie son incontables, tanto en la primera como en la segunda temporada, siendo, a mi juicio, el Allen más neoyorquino el más imitado.

La serie es tan buena que me resulta difícil destacar algún episodio por encima del resto, ya que el nivel exhibido en las dos temporadas es altísimo. Sin embargo, sí me gustaría hacer una mención especial al episodio New York, I love you, de la segunda temporada, por lo osado y original de su propuesta.
El citado episodio lo componen una serie de historias y personajes al margen del reparto habitual, todos ellos con un sutil nexo que los une de manera magistral.
Comienza mostrándonos el día a día de Eddie, un conserje en un edificio de alto standing que, por su posición, se ve empujado a aceptar toda suerte de encargos a cual más absurdo, como el de encubrir una infidelidad a uno de los inquilinos del edificio o administrar una medicación a uno de los pájaros de otra de las inquilinas del inmueble.
La segunda historia nos muestra a Maya, una empleada sorda que trabaja en una tienda de barrio. El gran acierto de este tramo del episodio es que los creadores de la serie optaron por cortar el sonido por completo haciendo que el espectador consiga meterse en la piel de la protagonista y su entorno. Así, durante unos minutos no oímos absolutamente nada y todo lo que acontece en la pantalla nos llega a través de un único sentido: la vista, bien sea a través de los gestos de los protagonistas como de los subtítulos. Imperdible la escena de Maya y su novio en el interior de unos grandes almacenes; el diálogo que se establece entre ellos es de lo más cómico e hilarante que he visto en mucho tiempo.
El último segmento se centra en Samuel, un conductor de taxi de origen africano que comparte apartamento con un grupo de inmigrantes, africanos como él, en la ciudad de los rascacielos.
Lo extraordinario de este episodio es la manera, valiente y arriesgada, que tienen Ansari y Yang de mostrarnos los problemas del día a día de personajes poco convencionales, de esos a los que rara vez se les da protagonismo en la televisión, y que, a poco que indagues en sus vidas, enseguida te das cuenta que no son tan diferentes a ti; que también ellos ríen, lloran, aman y sienten como tú o como yo.

MASTER OF NONE es algo más que una serie cómica. Trata temas de una tremenda carga emocional, y lo hace de una manera muy elegante en todos los sentidos, con humor pero sin hacer burla gratuita.
A lo largo de los veinte episodios que conforman sus dos temporadas vemos cómo se abordan temas tan complejos como el acoso laboral, el complejo mundo de las citas a ciegas, el fracaso artístico, la competitividad, el romper con las tradiciones procurando no traicionar tus orígenes, el amor en todas sus vertientes, el sexo y el tomarse la vida como lo que realmente es: un viaje maravilloso de incierto final que debemos exprimir al máximo de nuestras posibilidades.
Si tuviese que ponerle nota mi puntuación sería de diez. Sin dudarlo.

¡Allora!




2 comentarios:

  1. Se me han puesto los dientes largos con esta reseña, Pedro.
    Llevo tiempo buscando una serie que me enganche, que encontrar una que lo haga no es tan fácil como parece, a pesar de la gran variedad de opciones que hoy en día nos ofrece internet.
    Me encantó ese último párrafo a modo de resumen de la serie, sobre que hay que exprimir la vida al máximo. Creo que podría ser una historia adecuada para mí, así que apuntada queda.
    Un abrazo.

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    1. Saludos, Mrs. Sofía.

      Ahora que no nos lee nadie: entre tú y yo, me confieso bastante "especialito" para las series. Vamos, que soy un "fatiga". Dicho esto, en estos últimos meses he conseguido dar con una buena colección de series que han conseguido devolverme la fe en el ser humano (viendo el nivel de la televisión actual, mi fe había decaído un poco -un mucho bastante, a decir verdad-).

      Realmente considero que estamos viviendo una especie de "edad de oro" de la televisión, entendiendo "televisión" por series de calidad cinéfila, con unos guiones y unos medios técnicos que nada tienen que envidiar al buen cine. Gracias a ello el abanico es tan grande que a poco que indagues seguro que hallarás algo que consiga hacerte disfrutar.

      Yo te animaría a que lo intentases con ésta. MASTER OF NONE es una gran serie. Magnífica, diría yo. Al menos para mi gusto. Contiene todos los elementos que me hacen disfrutar al máximo: buenos guiones, buenas actuaciones, buena fotografía, una exquisita selección musical, un montón de detalles en los que caer en las sucesivas revisiones y muy buenas referencias cinematográficas. Dicho esto, ¿qué más se puede pedir? Bueno, sí, en mi caso pediría una tercera temporada. ; )

      Si te animas, ya me dirás qué tal la experiencia. Sólo puedo desearte que la disfrutes como yo lo he hecho y, sin duda, lo seguiré haciendo en las sucesivas revisiones que pienso hacer.

      Muchas gracias por pasarte y por comentar, Mrs. Sofía. Con este calor tan asfixiante que nos invade (al menos por estos lares al sur del sur), se agradecen las visitas. Recibe un cordial y acalorado saludo. : )

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